El payaso desangelado

Confieso que a veces Aníbal Fernández  me generaba simpatía. Ya escucho a los que me estarían puteando por esto. Es que me conmovía ver a un tipo hacer lo imposible para defender su proyecto, buscando canales de comunicación para sacar para afuera el mensaje y no convertirse solamente en una tribu de seguidores idiotas. Es rápido, contesta siempre al toque, le gusta el rock y es gracioso. Si el mensaje fuera bueno, funciona. En la interpelación ideológica constante a la que nos quieren someter, esa de salón, la livianita, a veces Aníbal hacía que haga barra por él. Eso de pegarle tanto al monopolio, de agarrársela con la derecha más estigmatizada de los hijos de empresarios que chocan ciudades.

Algo dejó de generarme simpatía, en la tele y en el Twitter. Nunca la tuve con el fondo de lo que encubre, pero sí con alguna disputa simbólica. Ahora Aníbal miente, manda al frente a gente y menosprecia alguna lucha por la igualdad  y la libertad. Encima al ministro se lo comió el personaje, ya le había dado su lección mi correligionaria Granata, cuando se pasó de vivo. Sus chistes ya forman parte de lo instituído, como los guardaespaldas de Fort o los frikis de Crónica.

Ayer el ministro Fernández con total impunidad acusó a las organizaciones de lucha contra la trata de personas de generar una mala imagen para la Argentina. Concretamente, hizo mención a las asesoras de la Diputada Fernanda Gil Lozano, ellas, luchadoras contra este crimen. Las mandó al frente, las ninguneó y casi de taquito puso en marcha ese sistema simpáticamente cruel del aparato mediático kirchneristas para señalarlas y estigmatizarlas. Y estabamos hablando de muertes y desapariciones. Y mientras siguen los operativos truchos y las desapariciones. Así se está moviendo Aníbal, una pena.

Su prepotente decadencia ya iba dejando esquirlas, el payaso Timmerman, tratando de imitar al inimitable, no hace más que sumar mal clima y mala educación. Si quieren, que siga el auto-bombo y la gesta en cautiverio, pero esta forma de encarar la política es fascista y ridícula.

Dicen que va a aparecer en un video de Calamaro, el ya forma parte del Hall of Fame vernáculo, como un freak, como Nimo y como La Barbie. El problema es que es ministro. Que el humor vuelva a la calle Corrientes y que el progresismo vuelva a la política. ¿Me vas a decir que no nos merecemos más?

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Acerca de PROF. JIRAFALES

Pensador libre de la socialdemocracia argentina. Amante del Jazz y de la comida criolla.
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Una respuesta a El payaso desangelado

  1. EL APACHE dijo:

    que se vayan de una vez. haber si nos unimos todos para que estos tipos nos dejen tranquilos de una buena vez. no puede ser viejo, ahora se pelea sola con alfonsin, por que no nos juntamos todos y le ganamos de una vez a estos gitanos de cuarta

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